Seguro que te ha pasado alguna vez: te sientas en el sofá con la intención de ver una película y tardas casi lo mismo en prepararlo todo que en decidir qué quieres ver. Que si los subtítulos, que si el volumen, que si alguien necesita agua, que si la aplicación no termina de cargar…

Por suerte, muchos de ellos se pueden solucionar antes de darle al play. Unos minutos de preparación son suficientes para dejar a punto la pantalla, el sonido, la conexión y todo lo demás. Y así, una vez empieza la película, solo queda disfrutar del cine de verano sin salir de casa.

Lo primero: decidir qué vais a ver

El primer error clásico es abrir la plataforma de streaming sin tener nada decidido y pasarse veinte minutos scrolleando entre carátulas. Si sois varios, mejor decidirlo con algo de antelación. No hace falta un itinerario cerrado, pero sí una idea de por dónde va a ir la cosa: ¿comedia ligera para desconectar o algo más denso que exige atención?

Una vez decidida, des por sentado que una película sigue donde la viste. Los catálogos cambian cada mes y la película que recomiendan en una lista puede que ya no esté disponible en dicha plataforma. Mejor comprobarlo antes, para no perder tiempo buscando sin éxito.

Si todavía no tienes claro qué ver, puedes echar un vistazo a algunas de las opciones y recomendaciones sobre películas y series disponibles en internet para encontrar ideas. Por ejemplo, en IMDB tienes un listado con las 250 mejores películas de la historia según la crítica.

El sonido y la imagen también se preparan

No hace falta tener el último modelo de Smart TV para disfrutar de una película, pero eso no quiere decir que no puedas mejorar la calidad de imagen del televisor con unos sencillos ajustes.

Para preparar el ambiente, es recomendable es reducir la iluminación de la habitación y evitar que una lámpara se refleje directamente sobre la pantalla. Si vas a ver la película completamente a oscuras, puedes recurrir a una luz ambiental tenue para no forzar la vista.

Antes de comenzar, echa un vistazo también a los ajustes de brillo, contraste y modo de imagen. Para una película, los modos demasiado llamativos pueden resultar poco naturales y terminar cansando después de un rato. En el caso del sonido, comprueba que exista un modo llamado Diálogos para igualar el volumen de los mismos.

Si vais a ver la película en versión original, selecciona previamente el idioma y los subtítulos. Comprueba también que el tamaño y la posición de estos resultan cómodos desde la distancia a la que estáis sentados.

Comprueba la conexión antes de darle al play

Una sesión de cine pierde bastante encanto cuando la imagen empieza a detenerse cada pocos minutos. Si el televisor utiliza Wi-Fi, intenta colocarlo en una zona donde la señal sea estable y evita tener demasiados dispositivos realizando tareas pesadas en la red al mismo tiempo. En cualquier caso, lo ideal es recurrir a una conexión Ethernet por cable para reducir el buffering.

También es buena idea abrir la aplicación de streaming unos minutos antes y comprobar que funciona correctamente. Y, si hace tiempo que no utilizas alguna plataforma, revisa si tiene actualizaciones pendientes. Si dispones de un televisor LG, por ejemplo, entra a LG Content Store, ve a la sección de Aplicaciones o Mis aplicaciones, selecciona la app que quieres poner al día y haz clic en Actualizar.

¿Vas a recurrir a alguna plataforma no oficial o no quieres que tu operador sepa qué páginas web visitas? Aseguráte de usar una VPN para Smart TV LG. También puedes cambiar tu ubicación para acceder a contenido no disponible en tu región, ampliando el catálogo de plataformas como Netflix, Disney+ o HBO Max.

La comida, mejor preparada de antemano

Pocas cosas rompen más el ritmo de una película que levantarse cada veinte minutos. Preparar antes algo de picar y dejar las bebidas a mano parece una cuestión menor, pero cambia bastante la experiencia.

No hace falta convertir el salón en una sala de cine. Unas palomitas, algo de comida sencilla y agua son suficientes. Si la sesión va a durar varias horas, también es mejor no abusar de comidas demasiado pesadas.

Y el móvil, cuanto más lejos, mejor

Las notificaciones son probablemente la interrupción más fácil de evitar. Antes de empezar, activa el modo No molestar o silencia las aplicaciones que puedan distraerte. Si además dejas el móvil apartado, será mucho más sencillo olvidarse de él durante un par de horas.

En el caso de los niños, puedes recurrir a los controles parentales disponibles en el televisor y en las propias plataformas. en cuanto a la seguridad, lo ideal es mantener actualizado el televisor y sus aplicaciones y descargar únicamente software desde las tiendas oficiales, medidas recomendadas por INCIBE para reducir riesgos.

Con todo preparado, solo queda elegir película, apagar las luces y dejar el mando a distancia cerca. Lo demás puede esperar hasta mañana.