El forzoso cierre por la pandemia a principios de 2020 y el parón de las ventas que esto causó durante meses motivó a los responsables de Calzados Cantero a cerrar este (hasta la fecha) próspero negocio en Chamberí. Sus propietarios estaban también próximos a la jubilación, motivo por el que también cerraron sus puertas otros comercios enraizados en las calles de Chamberí y Malasaña como Papelería Salazar o Electricidad Sato.
Tan solo unos meses después de su cierre estos locales vuelven a abrir sus puertas, ahora cobijando otros negocios más adaptados a los hábitos y necesidades de los actuales vecinos del barrio. Y dirigidos por jóvenes y entusiastas emprendedores que, pese a su nueva actividad, han querido conservar parte de la estructura y elementos decorativos del espacio original. Las fachadas y letreros originales también, aunque de esto ya se ocupa desde hace tiempo las leyes municipales, evitando que desaparezcan lugares y elementos arquitectónicos que forman parte del patrimonio histórico y emocional de la ciudad.
VNT COFFEE GALLERY
VNT es un nuevo y original espacio sobre una antigua tienda de electricidad que durante años ocupó el número 4 de la calle Noviciado, Electricidad Sato. Aunque, según nos cuentan, antes de este aquí se ubicaba una legendaria sastrería. Prueba de ello es el cristal curvado del escaparate y el espejo que aún conserva la puerta de entrada a este innovador café. El letrero que han conseguido conservar, sin embargo, es el de la tienda de electricidad, que también tiene un notable valor artístico.
Y decimos ‘original’ porque VNT no es un coffee shop al uso. Primero, porque más allá del café, su punto fuerte son sus Signature: unos cócteles especiales (y sin alcohol) con café, matcha u hojicha realmente apetecibles. Estos, además irán renovándose periódicamente, al igual que las exposiciones que ocuparán la pequeña galería situada al fondo del local. Un espacio abierto también a pop ups, presentaciones y pequeños eventos que harán que el interés por dejarse caer por aquí nunca decaiga.
Sus cookies caseras y los bombones de la fábrica de chocolate Kaicao (ubicada en Lavapiés) también son dos argumentos de peso para volver.
📍 Noviciado, 4
CANTERO 1956
Aunque ahora es uno de los bares más apetecibles e interesantes de Olavide, Cantero 1956 conserva un montón de recuerdos y maderas de la mítica alpargatería que ocupó esta lugar durante más de 60 años. Sus propietarios afirmaban que aquí se vendían unos 50.000 pares de alpargatas al año, todas ellas de marcas nacionales, y el cierre del local supuso un duro golpe para todos los vecinos: se marchaba unas de las familias de comerciantes más queridas del barrio.
Un tiempo más tarde, el joven empresario Jimmy Pérez Armendia se hizo con el local, al que ha dado una segunda vida como taberna consagrada al tapeo castizo. Como homenaje a sus orígenes mantiene el nombre de Cantero, al que ha añadido la fecha en la que la tienda de calzados abrió sus puertas por primera vez, 1956. También ha conservado la fachada del local y buena parte de los elementos de madera y utensilios que daban alma a la añorada tienda, pues encajan muy bien con la filosofía de esta taberna que aboga por la cocina clásica y el tapeo castizo.
Ensaladilla rusa, albóndigas, flores de alcachofa, chicharrones de Cádiz, entrepanes.. todo está riquísimo en Cantero 1956, dirección que recomendamos tanto para tomar un vino o unas cervezas de esas que surgen de manera improvisada cuando estamos con los amigos; o para comer a base de tapas y raciones en las quedadas del fin de semana. Su estupenda terraza en plena Plaza de Olavide también juega a favor.
📍 Plaza de Olavide, 12
PANBOX
PanBox ocupa lo que antes era la imprenta de otro comercio legendario, la Papelería Salazar. Salazar puede ser una de las despedidas más dolorosas que han vivido los vecinos de Chamberí pues con la jubilación de las hermanas Fernanda y Ana, desaparecía la papelería más longeva de Madrid. De hecho fue la bisabuela de estas dos últimas la que inauguró el negocio en 1905, que se dice pronto.
Ahora está en manos de la gente de Madrid Al Cubo, que ha adaptado este espacio, para convertirlo en una tienda de regalos originales, pero regalables de verdad. Lo que significa que siempre vas a encontrar algo que va a entusiasmar a su destinatario. Pero también caerás llevándote un capricho para ti. Hay ilustraciones, libros, juegos, objetos decorativos y otros muchos artículos, buena parte de ellos con un componente nostálgico que toca el corazoncito.
PanBox conserva el mítico (e intocable) letrero realizado en plomo de Papelería Salazar, así como gran parte del mobiliario, estanterías, cajones e incluso el teléfono de la imprenta. Así que la visita a esta tienda de regalos resulta siempre gratificante por dos motivos: la cantidad de sorprendentes regalos que vamos a encontrar y porque nos permite volver a sentir por unos momentos ese entrañable encanto de una de las tiendas más queridas de Madrid.
📍 Luchana, 7


