¿Conoces la historia de Perro Paco? Fue el perro más famoso del Madrid de finales del siglo XIX. Era un callejero, sí, pero se hizo amigo de artistas, intelectuales, aristócratas y toreros de la época, a quienes acompañaba a los mejores cafés, restaurantes y teatros de la ciudad. Debe su nombre al marqués de Bogaraya, que lo bautizó con unas gotitas de champán en el mítico Café de Fornos, abriéndole el camino a toda una vida de privilegios y placeres que ya quisieran para sí muchos de los que presumen de foodies hoy en Madrid.

Tal fue su relevancia y huella en las crónicas de la ciudad, que el Ayuntamiento de Madrid instaló en 2023 una estatua en su memoria en el barrio de Las Letras. Muy cerca de ella, ahora también acaba de abrir un restaurante que le rinde homenaje, reuniendo en un mismo espacio todas las pasiones del perro bon vivant: la cocina castiza, la cultura y la jarana. Su nombre, por supuesto, es Perro Paco. Y se ubica, además, en el que fuera uno de los restaurantes más conocidos de los años 70, el Samovar, frecuentado también en su día por artistas y gente de la farándula.

Perro Paco: cocina castiza, conciertos en vivo y tardeos con flamenquito

De entonces conserva aún su vasta y preciosa barra de madera tallada, que es una auténtica maravilla. El resto ha sido totalmente reformado con sumo gusto, repartiendo sus cuevas en una zona para tapeo, otra para cenas más formales, con mesa y mantel, y una tercera a la que han llamado Espacio Clandestino, destinada a conciertos, sesiones de música y fiestas.

COCINA TRADICIONAL QUE NUNCA FALLA

Si lo tuyo es la cocina tradicional y los platos de taberna de siempre, en Perro Paco lo vas a gozar. En su carta están todos los clásicos castizos y, además, ejecutados con nivel: callos y bacalao a la madrileña, chuletillas de cordero, rabas a la cántabra, oreja de cerdo o rabo de toro.

Perro Paco: cocina castiza, conciertos en vivo y tardeos con flamenquito

Triunfa especialmente la ensaladilla rusa, con abundante ventresca y suave mayonesa, al igual que los torreznos con revolconas, de corteza burbujeante y jugoso interior. Y, para recordar al padrino de nuestro can favorito, la Tortilla del Marqués (el padrino de Perro Paco), de patatas, poco cuajada y con ostras ahumadas en su interior: puro placer.

En cuanto a los postres, no puede faltar la Torrija Real, que sigue la receta original del Palacio Real en tiempos de Alfonso XIII.

MÚSICA EN VIVO Y TARDEOS CON FLAMENQUITO

Perro Paco es mucho más que un restaurante. La programación de su Espacio Clandestino, conocida como las Noches de Perro Paco, lo convierte en un plan perfecto para quienes buscan algo diferente: música en directo, shows o conciertos de flamenquito.

Eso sí, aquí no hablamos del típico concierto para turistas. Sus tardeos con flamenquito son auténticas fiestas, con rumbas, clásicos de siempre y versiones inesperadas de canciones pop. Suelen celebrarse en viernes o sábado, así que conviene estar atento a sus redes.

También destacan sus noches de piano y jazz, con conciertos temáticos dedicados a artistas como Queen, Coldplay o Hans Zimmer. En la cueva, a la luz de las velas, se crea una atmósfera difícil de encontrar en otros sitios de Madrid.

Como ves, Perro Paco tiene mucho que ofrecer a los amantes de la cocina, la cultura y la vida madrileña. Lástima que él no pueda verlo, pero ya nos encargamos nosotros de disfrutarlo por él.