Da igual si estás empezando o si ya eres un crack del tablero, este es un sitio para dejar el móvil a un lado, desconectar del ruido y centrarte únicamente en tu próximo movimiento. Un plan perfecto para cualquier tarde, jugando al ajedrez acompañado de un café de especialidad y una de sus cookies caseras; o para pasar la tarde, e incluso la noche, con unas cervezas o alguno de sus cócteles clásicos (con o sin alcohol). Si la partida se alarga, si llegan nuevos aficionados que te retan a jugar o, simplemente se crea una conversación interesante y te apetece quedarte un rato más, también tienen una pequeña carta de resultones aperitivos para añadir a la mesa.

Gambit Café, el primer chess café de Madrid

UNA IDEA PIONERA

Estamos en Gambit Café, el primer chess bar de Madrid (Barco, 26). Un espacio pionero en la ciudad impulsado por Alexandra Tivoli, una joven emprendedora francesa que, animada por el éxito de este formato en París, ha creado en Malasaña un punto de encuentro para los amantes de este juego de estrategia tan lleno de historia y tan universal. Gambit Café no tiene nada que ver con los clubs de ajedrez tradicionales, este es un café-bar amplio, cómodo y sofisticado; y está abierto a todo el mundo, de manera que no vas a sentirte juzgado si no controlas demasiado el juego y puedas animarte a jugar sin presión.

El local cuenta con 20 mesas con tablero incorporado repartidas en dos salones. Aquí, más allá de las partidas libres, también se organizan torneos, clases y diferentes actividades que vienen muy bien para que los aficionados salgan del aislamiento que caracteriza a las webs y apps de ajedrez online. Desde que abre sus puertas, hay movimiento constante de público: gente que entra sola o acompañada, con ganas de jugar, de retarse y de charlar en torno a un tablero de ajedrez.

Por solo 3 € puedes sentarte a una mesa y jugar sin límite de tiempo, con la única condición de pedir al menos una consumición, Para los habituales -que cada vez son más- ofrecen una membresía mensual cuyo precio parte de 25 €.

VERY RECOMENDADO

Antes de finalizar tenemos que confesar que, después de visitar Gambit Café por primera vez, nos ha sorprendido enormemente su dinámica y el ambiente tan genial que se crea en sus salones. Allí es fácil llegar sin planes y salir con una partida asegurada. Puedes ir solx y encontrar rival en cuestión de minutos; lanzar un reto a quien también lo esté buscando y hasta intercambiar parejas con otras mesas si vienes acompañadx. Todo fluye de manera natural, como una pequeña comunidad que se arma jugada a jugada.