David Garrido (28 años, Calella de Mar, Barcelona) y Emmanuel (29 años, Cluj-Napoca, Rumanía) son dos veinteañeros con vivencias parecidas en el mundo de la hostelería; uno curtido en Barcelona y el otro en Rumanía. Pero ambos comparten otras muchas aficiones, como las series, el sentido del humor y, sobre todo, la intención de darle a Madrid un nuevo bar acorde con los nuevos tiempos, con la identidad de la ciudad y sus gentes, y con precios asequibles.
De ahí nace Milky, un café-bar que recupera el antiguo Pasillo Verde de la calle Gasómetro, sin tocar apenas su estética noventera (vasta barra de granito, espejos en tono rosado y grandes ventanales a la calle), y que apuesta fuerte por el momento del desayuno, además de declararse enemigo de todo lo que representa la leche de avena. Frente a la frialdad de las cafeterías de especialidad, ellos quieren convertir la figura de la vaca en símbolo de su proyecto; de ahí el logo y el nombre de Milky. Su imaginario bebe también de los dibujos animados (en la televisión se repiten una y otra vez capítulos de la serie Lucky Luke) y de los memes, presentes en buena parte de la decoración del local.
LABORATORIO DE BEBIDAS
Otra de las señas de identidad de Milky es su laboratorio de bebidas, donde preparan sus propios refrescos naturales (cola, ginger ale, limonada), destilados y licores elaborados mediante procesos enzimáticos. Para ello cuentan con todo un gabinete de alcoholes, esencias, extractos y siropes naturales con los que reinterpretan los cócteles clásicos, además de crear sus propios cubatas de autor, un formato con el que saben que también se hace barrio.
Sacan pecho de su licor de café, el más trabajado de todos los que preparan y pieza clave de uno de los mejores Espresso Martini que vas a tomar. Aun así, su coctelería está pensada para llegar a todo el mundo. «El que no entiende disfruta y el que entiende flipa», resume Garrido.
BOCATAS Y TORTILLAS
La propuesta gastro de Milky se ha ido gestando en las distintas pop-ups en las que previamente habían participado: recetas familiares de Emmanuel, homenajes a amigos y memes. Como es el caso de la Big Mic, una hamburguesa con longaniza rumana y su mostaza típica, todo dentro de un pan de patata de Martin’s; o el Don Pepito, un bocata con cadera de ternera y pimientos guisados en cerveza y salsa de queso, que preparan además con pan del vecino Clan Obrador; sencillamente espectacular..
Pero, sin duda, la estrella del local son sus tortillas. Y no, no hablamos de la omnipresente tortilla de patatas; esta es una tortilla francesa bañada con riquísimas salsas e ingredientes. Algunos la llaman la «tortilla francesa de España». Sus best sellers son la Opium, que se sirve con una increíble salsa de mantequilla tostada, miso de boletus y, como toque final, unas setas shimeji salteadas por encima; y la Lemon Pepper, esta con patatas y bañada en una salsa de limón fermentado, caldo de gallina y pimienta, ¡de diez!
Nosotros tenemos especial debilidad por sus Bravacas, patatas de triple cocción, pochadas y fritas en grasa de vaca, de las mejores bravas que hemos comido nunca. Y te aconsejamos probar también la ensaladilla rumana, con berenjena asada, cebolla, mayonesa y sal, ¡todo un descubrimiento!
Milky es de esos bares en los que quedas con los amigos a tomar algo porque te pillan cerca de casa y, una vez te sientas, se te pasan las horas sin mirar el reloj. Porque te sientes como en casa, como siempre lo han hecho los bares de barrio. Y eso, en estos tiempos, no tiene precio.
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