Madrid ha importado costumbres gastronómicas de medio mundo, así que ya iba siendo hora de mirar también dentro de nuestras fronteras cuando se trata de comidas tan apetecibles y tan dadas a la socialización como el esmorzaret valenciano. Un ritual que ya podemos practicar en la capital gracias a Bar Mistela Chamartín, el primer proyecto fuera de Valencia de Gastroadictos, conocidísimo grupo de restauración valenciano que replica en Madrid uno de sus proyectos más exitosos, Bar Mistela.

Para los no iniciados, debemos aclarar que el esmorzaret es algo bastante más serio que tomar un bocata. El almuerzo valenciano incluye el tradicional “gasto” (aperitivos) de aceitunas y cacahuetes, una bebida, un señor bocadillo y un café. Y para ‘señores bocadillos’, los que prepara este nuevo espacio en Chamartín y que convivirán con su oferta habitual: Copa del Mundo, de tortilla, longaniza y alioli; el Top Mussafes, con sobrasada, queso y cebolla pochada; además de clásicos como el Chivito y el Serranito (8,90 € todos).

Pero este nuevo espacio de más de 400 m², con diferentes salas y terraza a pie de calle, quiere funcionar como bar a cualquier hora. En su gran barra podrás gozar de estupendas gildas, conservas y raciones, entre las que destacan su paloma de ensaladilla con ventresca, los buñuelos de bacalao o la sepia encebollada.

Y tratándose de un proyecto valenciano, el arroz no podía quedarse fuera. Elaborados con arroz Molino Roca de l’Albufera, la carta incluye paella valenciana, arroz del senyoret o arroz de cocochas de bacalao y coliflor, además de carnes y pescados a la brasa. Para rematar, una torrija de fartón con crema pastelera de horchata, fórmula que concentra Valencia entera en un único postre.