¿Te acuerdas del crujido de la bolsa, de las pegatinas que venían dentro o de la frustración de no encontrar el chocolate hasta la segunda mitad del bollo? Con sus luces y sus sombras, el Bollycao marcó la infancia de toda una generación. Muchos lo echaréis de menos porque hoy resulta casi imposible encontrarlo en cualquier tienda de alimentación de barrio. Pero ahora una conocida bakery de Madrid ha decidido recuperarlo… y darle un giro gourmet.
Hablamos de En Bruto, ese enorme espacio de Chueca que reúne bajo un mismo techo coffee shop, bakery artesanal, escuela de cocina, laboratorio de kombuchas y una luminosa zona de trabajo para los teletrabajadores que huyen de las estrecheces de casa.
Allí, en lo que sus responsables llaman “el obrador de los milagros”, llevan semanas trabajando en su propia reinterpretación del clásico bollo de chocolate. ¿Los ingredientes? Mantequilla, harina floja, leche, levadura y mucho mimo, como puedes ver si te acercas para ver trabajar a su equipo a través del ventanal que da al patio de luces.
Lo que sí cambia respecto al original es el acabado, mucho más dorado y apetecible gracias a un barniz de yema y nata. También el relleno, bastante más generoso y elaborado con una mezcla de chocolate y avellana al 50%. Vas a poder saborearlo desde el primer mordisco, nada de esperar a llegar a la mitad. Y verás también que el sabor es exactamente igual al que conocías, transportándote directamente al patio del colegio con tus amigos.
El resultado es el Bruttcao, nombre con el que han bautizado esta nueva versión y que ya puede probarse por 3,5 euros. Nostalgia, chocolate y panadería artesanal: tres cosas frente a las que el cerebro humano pierde rápidamente toda capacidad de resistencia.