Si has pasado por la calle Aduana cualquier tarde o noche del fin de semana, seguro que te has fijado en la cola que se forma en la puerta de Mojito’s. Y si ya has probado sus mojitos XL, entenderás por qué esta coctelería cuenta con tantos fieles. A ellos se suman cada vez más curiosos que llegan atraídos por los vídeos virales de sus cócteles gigantes, que no dejan de circular por redes sociales.
Por eso resulta especialmente interesante la apertura de un nuevo Mojito’s Cocktail Bar en Madrid, esta vez en el barrio de Gaztambide-Moncloa, una de las zonas con más vida nocturna de la ciudad. Un enclave muy frecuentado por un público joven que busca sitios asequibles sin renunciar a la calidad ni al ambiente. En ese sentido, este nuevo local encaja a la perfección: ofrece una amplia carta de cócteles, con destilados de calidad, precios ajustados y múltiples versiones de su gran protagonista, el mojito. Los hay en formato clásico, pero los que realmente marcan la diferencia —y han impulsado su popularidad— son los mojitos XL.
COPAS GIGANTES DE 1 LITRO
Hablamos de cócteles servidos en copas de entre 1 y 1,2 litros, con sabores que van más allá del clásico: fresa, sandía, maracuyá o mango, entre otros. A ellos se suman propuestas propias como La Violetera (vodka, hierbabuena, violeta y zumo de arándanos) o el Mojincello (ron, limoncello, hierbabuena, limón y prosecco). El mojito tradicional, por supuesto, sigue siendo una apuesta segura. Están pensados para compartir, aunque son muchos los que quieren su mojito de litro para ellos solos.
Además de mojitos, también es posible pedir margaritas y daiquiris en formato XL, también con un amplio abanico de sabores frutales.
Y PARA PICOTEAR…
La oferta gastronómica replica la del local de Sol, con opciones pensadas para acompañar la bebida sin complicaciones: patatas baconnaise (con tres quesos, bacon y salsa beconnaise), alitas BBQ, tequeños o perritos calientes. Propuestas sencillas, apetecibles y a precios accesibles, ¡te va a ser difícil resistirte!
En conjunto, Mojito’s Moncloa se presenta como un plan redondo: cócteles generosos, ambiente animado y una propuesta pensada para compartir y alargar la noche sin que el presupuesto se dispare.

