Keli, el restaurante que ocupa el legendario esquinazo de Embassy (el salón de té que abriera sus puertas en 1931) ha decidido hacer caso a sus clientes. La extraordinaria acogida de su sala de juegos ha motivado a sus responsables a extender su espíritu por prácticamente por todo el espacio. El resultado es un Keli más nocturno, pensado para ir en grupo y, sobre todo, para entrar a cenar y tener suficientes alicientes para quedarse allí después.
Cada planta de Kei propone ahora un plan diferente. La superior queda reservada a Dinner, su restaurante, mientras que a pie de calle y en la planta intermedia mandan la barra, la música, los vinilos, los DJs y los juegos. En el subsuelo continúa la Sala Roja, donde empezó todo. Además, cada mesa dispondrá de una carta de juegos de mesa para que elijas: ajedrez, parchís, damas, póker, cartas españolas, backgammon, bingo y muchísimos otros más. Los domingos por la tarde incluso puedes jugarte la bebida: si sacas seis a la primera significa que ‘las casa’ paga las consumiciones.
CENAS EN EL DINNER O PICOTEO EN BARRA
La cocina del dinner también estrena una vertiente más viajera, sumando platos que mezclan técnicas y sabores de las cocinas más populares del mundo. ¿Los mejores ejemplos? Gyozas de callos madrileños con chorizo Joselito, el Bikini de Gilda, el brócoli frito con salsa de kimchi, la hamburguesa de carrillera y mostaza y una contundente escalope XL con huevo a baja temperatura, que ya está triunfando entre los primeros en acercarse a conocer el renovado espacio. Si lo que buscas es hacer un picoteo más informal, tu lugar es la zona de barra. Allí podrás tomar desde gildas y croquetas, hasta brioche de steak tartar o ensaladilla de gamba roja.
Y si el plan se alarga, entra en escena la coctelería. La nueva carta juega con fórmulas poco convencionales convencionales, como This Is Not A Game, con tequila, cilantro, jalapeño y manzana; o Scrabble, con bourbon, manzana, canela, kaffir y licor de tabaco. La idea de fondo es sencilla: en Keli ya no hay que elegir entre restaurante, bar de copas o plan con amigos. Puedes empezar cenando arriba y terminar unas plantas más abajo, cóctel en mano, jugando al póker o compartiendo una partida de parchís.

